UN
VERDADERO PUBLIRELACIONISTA
Las personas que no se encuentran relacionadas dentro del
mundo de la comunicación o la publicidad, piensan que un publirrelacionista es
algo así como ser la persona que te consigue un buen descuento en algún
producto y buenas mesas en los antros, lo cual se encuentra muy alejada de la
realidad.
Desafortunadamente se ha distorsionado este concepto
porque ahora cualquier chavito que trabaja en un antro se dice RP, pero la
verdad es que está muy lejos de serlo.
Para ser publirrelacionista no basta con ser una persona
extrovertida, y tener muchos amigos, es necesario tener ciertas aptitudes que
te permitan dar a la persona que te contrata ideas innovadoras, estrategias
efectivas y sobretodo resultados que puedan ser medibles. Las siguientes son
algunas capacidades necesarias para decirte un buen publirrelacionista:
- Capacidad
de análisis. La cual te permite visualizar diferentes
escenarios de cada uno de tus clientes, anticipando situaciones que pueden
poner en peligro la reputación de una marca o bien llevarla a la cima.
- Espíritu
investigador. Detrás de una buena estrategia existe un trabajo de
constante investigación de medios, mercados e incluso de la competencia,
que permiten dirigir las acciones de comunicación de manera lógica y
planeada.
- Capacidad
de resolución. En muchas ocasiones te enfrentas a situaciones de
conflicto en las que debes actuar de inmediato y de la mejor manera posible
a fin de que afecte lo menos posible a su cliente y si se puede, que ni
siquiera lo note.
- Principios
éticos. Así como se vela por la reputación de una marca también
debe cuidarse la imagen del publirrelacionista, poniendo siempre como base
sus principios éticos y no caer en engaños ni manipulaciones
externas.
- Capacidad
de adaptación. No sólo a situaciones nuevas y difíciles, sino
también a las nuevas tecnologías que hoy en día nos permiten llegar a más
personas.
Estas son sólo algunas de las características que
considero muy importantes en un publirrelacionista, aunque sin duda existen
muchas otras.
Jorge Alejandro Ortiz Argüelles
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